Autonomía donde aporta valor. Control donde importa.
Un empleado digital trabaja con los permisos, los límites y las reglas que fija tu empresa. Gana autonomía en lo repetitivo y devuelve el mando a una persona en lo delicado. Siempre hay alguien responsable.
Cuanto más importa una decisión, más cerca está una persona de ella.
Tú decides cuánto puede hacer solo
Cuatro niveles de control operativo. Subes o bajas la autonomía por tarea; la supervisión humana no desaparece en ningún nivel.
Informa
Observa y avisa. Comparte lo que ocurre y señala lo que requiere atención, sin actuar sobre tus sistemas.
Propone
Prepara y sugiere. Deja borradores, propuestas y siguientes pasos listos para que una persona los apruebe.
Ejecuta con reglas
Actúa dentro de límites definidos. Realiza tareas acotadas según las reglas que fija tu empresa, con registro de cada acción.
Coordina procesos
Enlaza tareas, personas y herramientas para mantener el flujo, y escala cualquier decisión a un responsable.
La numeración no es un plan comercial, es control operativo: define cuánta autonomía concede tu empresa a cada empleado digital. Siempre hay una persona al mando.
Principios de seguridad y control
No son eslóganes: son las prácticas con las que diseñamos e implantamos cada empleado digital.
Acceso mínimo
Cada empleado digital accede solo a lo que su función necesita para trabajar. Ni un dato ni un permiso de más.
Permisos por función
Tú defines qué puede ver y hacer según el puesto. Los permisos se conceden de forma explícita; nunca se dan por supuestos.
Registro de acciones
Queda constancia de lo que hace —qué, cuándo y sobre qué— para que el equipo pueda revisarlo y auditarlo.
Escalado humano
Ante la duda o un caso sensible, se detiene y avisa a la persona responsable. No improvisa sobre lo que no le corresponde.
Protección de datos
Tratamos los datos conforme al RGPD, con la mínima retención necesaria y finalidades claras para cada tratamiento.
Infraestructura europea
La plataforma se ejecuta sobre infraestructura propia alojada en la Unión Europea, sin depender de terceros fuera del marco europeo.
Gestión de credenciales
Las claves de acceso se guardan cifradas y separadas del contenido, y se revocan cuando cambian los permisos o finaliza un proyecto.
Separación entre clientes
Los datos y la configuración de cada empresa están aislados. Un empleado digital nunca cruza información entre clientes.
Límites configurables
Horarios, importes, tipos de acción y volúmenes. Los límites se ajustan a tu empresa y se pueden endurecer en cualquier momento.
Revisión de procesos sensibles
Las tareas que tocan dinero, datos personales o decisiones delicadas se marcan para validación humana antes de ejecutarse.
Somos transparentes también con lo que aún no tenemos: no exhibimos sellos ni certificaciones de seguridad que no poseamos. Cuando obtengamos una certificación formal, la nombraremos con precisión.
La arquitectura, capa a capa
Así se organiza la plataforma. Es la arquitectura objetivo: cada capa se activa por proyecto y solo cuando está verificada. Lo previsto se indica como tal.
Esquema de la arquitectura objetivo. Cada capa se activa por proyecto y solo cuando está verificada; los elementos marcados como previstos aún no están implantados.
No estás contratando software. Estás incorporando al primer miembro de tu plantilla digital.
En el diagnóstico definimos permisos, límites y qué decisiones exigen validación humana antes de que el empleado digital toque nada. La supervisión humana está siempre presente.